Pero la alegría de su triunfo se vio truncada por la deserción del San Antonio, que dio la vuelta y puso proa a Espaa. Magallanes, asustado por lo que contarían al Rey tras matar a sus representantes y poner los barcos bajo mando portugués, decide continuar hacia el Oeste para tratar de llegar a las islas de las Especies, que ya conoce. Pero antes pasarían tres largos meses moviéndose por una mar calmada y exasperante que les arrastra a poca…